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Cultura de la inmediatez, compras online y establecimientos 24 horas

Vivimos en la cultura de la inmediatez y la manera en que consumimos tiene mucho que ver con ello. Todos conocemos tiendas online dispuestas a ofrecernos sus productos a golpe de click y pago directo. De esta forma nos aseguran poder comprar cómodamente desde donde nos encontremos y recibir el producto a escoger entre múltiples opciones a tu gusto: recoger en tienda, a domicilio, punto de recogida…etc. Esto ya no es ninguna novedad.

Pero ¿Os suena la expresión 24/7?.  24/7 hace referencia a 24 horas, 7 días a la semana. Estoy segura que a no mucha distancia de tu casa ya existe alguna farmacia, restaurante …etc con esta modalidad de apertura 24 horas.

Pero os preguntaréis, ¿Qué relación tienen las compras online o el formato 24/7 con la cultura de la inmediatez?  En mi opinión bastante, ya que si tenemos establecimientos abiertos 24 horas, no tendremos que demorar algunos deseos inmediatos, que en ocasiones son innecesarios. Por ejemplo, ¿de verdad es tan necesario tener que comprarte esa camisa para tener que estrenarla en ese evento?, ¿puedes pasar la noche con ese malestar sin necesidad de ir a la farmacia de guardia de turno?.

¿A dónde nos lleva esto?

Bueno, diría que el peligro de conseguir todo lo que queramos cuando queramos hace que nos volvamos impacientes e intransigentes con los ritmos de los otros y, en definitiva, que no sepamos demorar las gratificaciones.

Total, deseamos mucho algo y cuando lo tenemos ¿Cuánto nos dura esa felicidad? ¿Y cuánto tardamos en encontrar la siguiente necesidad?. Por ejemplo, ese collar que combine con tu blusa nueva que aún está en proceso de envío.

Y qué me decís de las relaciones, ¿cómo afecta el Whatsapp a vuestras vidas? Las nuevas formas de comunicarnos de forma tan rápida y efectiva hace que todo se vuelva más inmediato. Positivo para unos, muy negativo para otros, y en con esto estoy hablando de personalidad.

Todo esto de lo que hoy os hablo no es ningún descubrimiento claro, ya el pasado verano pude sumergirme en libros y documentales sobre como llevar una vida minimalista.

Es verdad que me deje influir mucho por estos consejos y hasta llegue a deshacerme o donar muchas objetos, ropa, complementos etc que ya no usaba o ya no me aportaban ningún sentimiento. En mi opinión, es muy exigente mantener una actitud minimalista en el tiempo por la cultura de consumo que vivimos, pero merece la pena intentarlo.

Si os interesa el tema, escribirme y con mucho gusto os doy alguna referencia.

Si queréis bajar el ritmo y no dejarnos llevar por este modo de vida también os aconsejo un poquito de mindfulness y cómo no algo de terapia de seguimiento para aprender a hacer buenas elecciones.

Gracias por leer hasta el final y enhorabuena! si llegaste hasta aquí aún te salvas de estar preso en lo inmediato.

Te deseo un gran día!

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